El Canal de Panamá



Plus d'un siècle après les premiers travaux de Ferdinand de Lesseps, le canal de Panama est de nouveau en chantier. Un chantier titanesque visant à "fluidifier" le trafic mondial des navires géants.


El Canal de Panamá
El Canal de Panamá conecta el Golfo de Panamá, en el océano Pacifico, con el mar Caribe y con el Atlántico. La forma del ’istmo de Panamá, que serpentea, ve el canal fluir del sur al este (a partir del Pacífico) (à partir du Pacifique) hacia el noreste (en dirección del Atlántico) . Para facilitar el tráfico a escala mundial el espectáculo de (buques trasatlánticos, petroleros, cargueros gigantes en espera de pasar el canal es fascinante!), las autoridades del canal han clasificado los tránsitos en dos categorías: dirección norte (del Pacifico hacia el Atlántico) y dirección sur (del Atlántico hacia el Pacifico). Pero, la construcción del canal comenzó en 1881 y terminó en 1914, se hizo según los criterios de la época cuando el tamaño de los buques no tenían las dimensiones que conocemos hoy; y que el tráfico de los barcos de mercancías – los super tanqueros, y los porta contenedores gigantes en particular, los "Panamax" y "Post Panamá" – no era tan intenso.

Confrontadas con estos dos desafíos, y el riesgo de ver un viejo proyecto de canal realizarse en Nicaragua y la seria competencia de que nuevas vías marítimas pudieran presentarse (paso por el Cabo de horno, Suez o. la Antártica), las autoridades panameñas tomaron, en 2007, la decisión de edificar nuevas estructuras. Más de un siglo después de los primeros trabajos de Fernando de Lesseps, el canal de Panamá conoce hoy en día una tercera vida.

En 2014, con motivo de su centenario, el canal de Panamá abrirá sus nuevas esclusas.

La construcción para la ampliación del Canal de Panamá iniciada en 2007 después del referéndum de 2006 en Panamá inaugurada en 2009 con grandes pompas con la presencia del jefe de estado panameño Martin Torrijos y la del antiguo presidente de Estados Unidos, Jimmy Carter. El acontecimiento coincidía en efecto con los treinta años del tratado que puso fin a la concesión que tenían los norteamericanos sobre el canal (tratado firmado el 7 de septiembre de 1977 por el Sr. Carter y el general Omar Torrijos, padre del actual presidente panameño).

La construcción en si (cuya terminación está programada para el 2014) es digna de lo que Fernando de Lesseps, luego los norteamericanos probablemente conocieron. ; menos pérdidas humanas y la tecnología de los años 2000 además . La empresa es simplemente colosal, y la visión de esta construcción a cielo abierto donde se activan miles de obreros, técnicos e ingenieros ocasionará sin duda algún vértigo vagal a los ecologistas que deberán, una vez más, deplorar el dinamitar las montañas, las deforestaciones gigantes, la cólera de los cocodrilos y otros obstáculos naturales. Pero este derroche de medios, de efectivos y de dinero está a la altura del objetivo tan cierto que 5% del comercio mundial – o sea 14,00 barcos por año pasa por el canal con longitud de 80 Km. Así, el canal es la primera fuente de la economía Panameña el cual, para esta nueva fase de su historia ha hecho un llamado a los mejores especialistas mundiales. Y particularmente los ingenieros de la sociedad francesa Compagnie Nationale du Rhône (CNR) situada en Lyon quien ha sido la encargada de modelizar las nuevas esclusas.

De esta forma, Francia quien participó en el primer canal, en sus origines, está, más que simbólicamente representada ya que el proyecto actual tiene que ver con dos nuevos juegos de esclusas: una al este de las esclusas de Gatún ya existentes, la otra al suroeste de las esclusas de Miraflores, cada una comunica por un canal de acercamiento. Cada conjunto conducirá directamente del nivel del mar al nivel del lago Gatún. Las nuevas esclusas comprenderán puertas corredizas, dobladas por seguridad, y tendrán una longitud de 427 metros, y una amplitud de 55 metros, y profundidad de 18,3 metros, permitiendo el tránsito de buques grandes de 49 m, con una longitud de 386 metros y de un calado de 14 m. El costo estimado del proyecto es de 5,25 millardos de dólares.

Ciertamente, estas cifras austeras no harán soñar al viajero, más inclinado por lo exótico que por el tecnicismo pero hay que haber visto – ver- el actual canal sin duda para apreciar este nuevo reto que reúne todos los superlativos. 

Las esclusas de Miraflores

Las esclusas de Miraflores, las más cercanas a la ciudad, concentran en un solo lugar un museo, un restaurante, un centro de visitantes y numerosas informaciones prácticas referente al funcionamiento del canal y muchas anécdotas. Además, varias agencias proponen atravesar el canal de Este a Oeste. El crucero es simplemente mágico! Sobre todo si se embarca a bordo del barco centenario Isla morada*, amarrado en la marina de Fuerte Amador :

Canal & Bay Tours
Marina de Fuerte Amador
Eclusas de Miraflores
www.canalandbaytours.com

*A lo largo de la bella marina de Fuerte Amador se encuentra un espectacular barco de madera (la Isla Morada centenario que, se dice perteneció a Al Capone) le espera para un viaje de algunas horas por el canal. Por 165 $, comida incluida, este crucero entre los dos océanos es un viaje único!

La ciudad Canal

Si la Torre Eiffel simboliza París, o bien si el Empire State Building es Nueva York, nadie duda que el canal es mucho más que un símbolo de la Ciudad de Panamá.

El canal ha dejado ampliamente su marca en la capital y en el país en general (el artículo de Fernado de Lesseps y el canal) y caracteriza, más que nunca, con su ampliación, Panamá…y su economía. En efecto, las tarifas de peajes son un poco más costosas que las de nuestras autopistas (sin embargo escandalosas) por que hay que contar entre 600 y, 317 millones de dólares para esperar alcanzar el próximo océano, virando a la izquierda. 9 000 empleados trabajan 24/24 por el buen funcionamiento de esta vía (real) donde pasan en promedio 40 buques por día. Y a cada paso de un nuevo buque por las esclusas, 200 millones de litros de agua dulce provenientes del lago Gatún son arrojados al mar. En Ciudad de Panamá, el espectáculo de estos buques gigantes es excepcional y grandioso contribuyendo grandemente a la atmósfera única de esta ciudad cuyo equivalente no lo encontraremos en ningún otro lado. Hay un ambiente de aventura, un llamado de la gran magnitud que impregna las mentes y la imaginación. Pues, además de las consideraciones económicas y la posición estratégica para los intercambios comerciales y la mundialización, el canal ofrece también esta visión romanesca del viaje alrededor del mundo. Y, si la visión de estos trasatlánticos rutilantes, de los petroleros, de los cargos desmesurados y de los porta contenedores tan grandes como un pueblo se abre sobre todos los horizontes, que decir de estos pequeños veleros que se deslizan sobre las calmadas aguas del canal?

Navegantes solitarios, familias enteras, parejas de jubilados procedentes de todos los rincones del mundo (a menudo australianos, neozelandeses, británicos, franceses) soltaron las amarras para regalarse esta aventura en lo desconocido de estos océanos. Desde la marina de la “Zona del Canal” con seis kilómetros de longitud, se puede asistir a este incesante ballet de Robinson hirsutos y rendidos después de semanas de navegación; con la alegría de estos niños con cabellos descolorados por el sol y el mar saludando con grandes signos al pasar bajo el Puente de Las Américas que marca la línea de llegada y de salida.

Panamá, Ciudad canal, como París es la Ciudad Luz ? Si, es una evidencia incluso más patente cuando se toma el tiempo para liberarse… el tiempo para contemplar esta maravilla de ingeniería en armonía con la naturaleza. Más que un canal entre dos océanos, más que un simple lugar de cruce comercial, el canal de Panamá es un vínculo concreto entre los hombres, una aventura en sí.



Nota